BUENOS AIRES (ANP).- La crisis política y financiera en Paraguay desatada el lunes por el colapso de Ueno Bank escaló este mediodía con el pedido de juicio político contra el presidente Santiago Peña, hasta desembocar en la renuncia del mandatario, según anunció el propio mandatario en sus redes sociales.
El escándalo comenzó esta semana, cuando el Banco Central de Paraguay decidió intervenir y disolver la entidad bancaria, luego de que una auditoría estatal constatara que su índice de solvencia había caído por debajo del mínimo legal.
Ueno Bank contaba con cerca de tres millones de clientes en un país de seis millones y medio, lo que significa que prácticamente la mitad de la población vio congelados sus fondos de un día para el otro. La situación generó escenas de pánico financiero y largas filas frente a las sucursales cerradas con miles de ciudadanos saliendo a las calles de Asunción para exigir la devolución de su dinero.
Esta mañana, autoridades del BCP ofrecieron una conferencia de prensa para tratar de llevar calma a los ahorristas y explicar el mecanismo para recuperar los fondos, que quedaron congelados el 2 de noviembre, el fatídico lunes en que el banco se clausuró.
Sin embargo, el pedido de juicio político contra Peña fue respaldado inicialmente por 35 legisladores opositores que denunciaron en un documento un presunto conflicto de intereses, manipulación regulatoria y beneficio patrimonial, señalando que el mandatario fue accionista del grupo propietario de Ueno Bank hasta marzo de 2025. Los denunciantes sostienen que el Gobierno desvió millonarios fondos previsionales hacia esa entidad, detallando que el Instituto de Previsión Social tenía unos US$355 millones invertidos en dicho banco.
La crisis se agravó en pocas horas, y ahora el país enfrenta una crisis durísima para la estabilidad económica que exhibía el país ya que la caída de Ueno no solo representa el mayor colapso financiero en la historia reciente de la nación guaraní, sino que la movida para la destitución en el Parlamento alcanzaba también al vicepresidente paraguayo, Pedro Alliana.
