BUENOS AIRES (ANP).- El precio de la carne vacuna en Argentina podría subir un promedio de 10% para las próximas fiestas de fin de año, frenando la tendencia declinante que había mostrado en los últimos meses debido a que la pérdida del poder adquisitivo provocó una significativa baja del consumo.
En diálogo con Radio Continental, el consultor ganadero Víctor Tonelli estimó que se seguramente para esa fecha se verá una recuperación del precio por arriba de la inflación de un 10% en promedio, si bien aclaró que la suba podría oscilar entre el 8% y el 12%.
En este sentido, advirtió que hay que tomar conciencia de que la carne vacuna en el país, pese a que está comenzando la importación, «va a ser cara por lo menos por cinco años, que es el período para recuperar el stock que hemos estado liquidando» ante el fuerte crecimiento que experimentó la demanda a nivel mundial.
Tonelli explicó que en los últimos tiempos varios países que no tenían un consumo importante de carne vacuna —por ejemplo, de Asia y norte de África— empezaron a descubrir su valor nutricional y como resultado, «ha explotado la demanda, quedando muy por encima de la capacidad de oferta», lo que llevó a una liquidación del stock vacuno en casi todos los países productores.
«Hoy la (oferta de) carne no alcanza, el precio ha subido de manera significativa en todo el mundo hace meses y lo mismo está pasando en Argentina, por lo que el precio ha quedado por encima de otras carnes, por ejemplo, ya está al doble que el cerdo y casi siete veces lo que vale el pollo», detalló.
En este escenario, «con un poder adquisitivo disminuido y precios relativos de las otras carnes muy por debajo, claramente cayó el consumo», explicó.
En cambio, destacó como una noticia positiva que el país comenzó a importar carne con destino a manufactura y ya este año la carne importada va a representar un kilo equivalente a consumo por habitante y por año, y probablemente crezca hacia futuro, mitigando este faltante de carne vacuna a un valor menor.
Tonelli consideró que los comercios deberán empezar a vender más carne de cerdo para compensar la caída del consumo ya que no hay mucha más opción debido al alto precio. «El carnicero que pretenda seguir vendiendo solamente vacuno va a estar en problemas», concluyó.
