BUENOS AIRES (ANP).- A pesar de estar ya en Madrid preparándose para una agenda de discursos y actividades en la capital española, el presidente Javier Milei sigue enfocado en enredarse en peleas virtuales que lo obligaron hoy a utilizar una vez más las redes no solo para arremeter de nuevo contra su par brasileño, Luiz Inácio «Lula» da Silva, sino también para aclarar qué quiso decir cuando relativizó eso de que muchos argentinos no llegan a fin de mes.

La primera de sus aventuras de hoy en el laberinto digital en el que se metió sin ninguna razón ni beneficio no impacta tanto en el ánimo de la gente en Argentina, sino en su ya destruida relación con Brasil. En un nuevo rapto de enojo, planteó la posibilidad de que Lula recurra al fraude para ganar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de su país que se celebrará este domingo.

Aparentemente, el disparador fue un comentario de Lula en el que criticaba el esquema de seis días de trabajo y uno de descanso, alegando que las mujeres son las que dedican parte de su fin de semana a limpiar la casa. «Los progres machirulos…. Después andan acusan de misóginos a todos sus oponentes… se les está cayendo la careta a estos delincuentes, espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección… zurdo ladrón», lanzó Milei en su cuenta de X.

La acusación inmediatamente despertó críticas. Por ejemplo, el diputado y exministro de Economía de Cristina Kirchner, Martín Lousteau, salió a remarcar que Milei denuncia un posible fraude en Brasil «pero no presenta pruebas», a la vez que recordó que Jair Bolsonaro hizo lo mismo en 2022 «y hoy está condenado por intentar un golpe de Estado».

«(Milei) Habla de ladrones mientras su propio gobierno acumula funcionarios desplazados por corrupción. Y mientras Milei se ocupa de Lula, la economía argentina no crece desde febrero de 2025, la actividad cayó 2,9% en julio, 4 de cada 10 máquinas de la industria están paradas y ya se habla de recesión», resumió.

La referencia de Lousteau a la situación económica argentina tiene que ver directamente con otra polémica que Milei desató debido a su conocida verborragia que no sabe de formas ni de empatía, al afirmar que si fuera verdad que miles de argentinos se quedan sin plata el día 20, todos estarían muertos porque no podrían comprar comida.

Por supuesto, en las redes no tardaron en informarle algo que Milei dejó al descubierto que no sabía: que el consumo con tarjetas de crédito aumentó y que buena parte se debe a la compra de productos básicos, muchas veces en cuotas.

Esta es una situación que muchísimos asalariados conocen de sobra, pero que al parecer no había sido experimentada por el presidente, marcando la magnitud de la brecha entre cómo percibe el día a día Milei y cómo la vive la mayoría de los ciudadanos.

En un extenso posteo en el que apuntó contra los periodistas, el presidente reiteró su razonamiento: «(…) propongo que demuestren no ser tan precarios y contesten «¿cómo vive durante 10 días una persona sin comer y sin beber? Si van a usar el argumento del uso de la tarjeta, más allá que demuestra que no son dignos de crédito por ignorantes, sugiero que se pregunten ¿qué ocurre al mes siguiente? Y así repetir el ejercicio hasta que entiendan la lógica intertemporal del crédito».

El mayor problema que plantea la batalla que está librando Milei contra los mismos números del INDEC y contra la realidad de la mayoría de los argentinos es que si la economía sigue sin reaccionar, cada una de sus poco felices declaraciones se volverán en su contra a la hora de ir a las urnas.

En la primera parte de su gobierno, envalentonado porque su imagen no caía pese a sus insultos, Milei persistió en su lema de que las formas no importaban. Pero transcurrida más de la mitad de su mandato, la caída de su popularidad le está indicando que cuando el sueldo no alcanza, todo suma al enojo popular. Incluso las formas.

Mientras tanto, los medios (los ensobrados o los no ensobrados) siguen reportando sus traspiés en X. Aunque la moderación sería el camino más inteligente, el presidente mostró hoy que piensa seguir persistiendo y aportando material que sus enemigos, si la actividad no despega, sabrán utilizar a su debido momento.

 

Por NP