Buenos Aires (ANP) – El gobierno nacional sigue tratando de desplegar estrategias para recuperar la actividad económica, aunque se trata de medidas en dosis pequeñas de impacto limitado. Ahora se conoció que se trata de poner un piso a las negociaciones paritarias.
La Secretaría de Trabajo está pidiendo a sindicatos y empresas que los nuevos salarios de bolsillo que se pacten no sean inferiores a los $860.000 mensuales. Eso sería equivalente a $1.070.000 brutos. No hay muchos acuerdos paritarios que tengan un salario inferior a ese monto en mano.
La idea se conoció justo en momentos en que las cámaras empresarias y la Confederación General del Trabajo (CGT) mantuvieran un primer encuentro, luego de 7 meses, para actualizar el Salario Mínimo Vital y Movil (SMVM), que alcanza a $376.700.
La propuesta fue tomada con cautela tanto por referentes de los trabajadores como de las entidades empresariales. Entre las patronales se advierte que no todas las empresas podrían cumplir con la nueva normativa.
En rigor, no se trata de nada escrito. Del mismo modo en que se busca fijar un piso de ingresos, por otro lado el gobierno no homologa acuerdos que contengan subas de salarios por encima del 2% mensual.
Y es que Luis Caputo tiene en mente evitar una escapada de la inflación. Por esa razón trata de llevar con rienda corta los salarios.
Pero la realidad indica que en junio, los salarios del sector privado registrado aumentaron 1,9% mensual, por debajo del 2% de mayo y bastante por debajo del 4% registrado en abril, según lo destacó Luciana Mosquera, HR & Payroll Senior Manager TMF Group Argentina.
«En los primeros seis meses del año acumularon una suba de 14,5% y, en términos interanuales, de 29,6%. Para las empresas, esta desaceleración en el ritmo mensual permite empezar a trabajar con una dinámica salarial más moderada, aunque sigue siendo necesario revisar con frecuencia presupuestos de nómina y estrategias de compensación». señaló Mosquera.

