Buenos Aires (ANP) – La Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el organismo técnico del Poder Legislativo más profesional de todos y con menor «lógica de casta» de todos los que funcionan allí, no podrá publicar, al menos por el momento, sus informes. Se debe a una decisión del diputado Alberto Benegas Lynch.
El legislador encabeza la comisión supervisora que tiene a su cargo el manejo de la OPC. Es la que aprueba su plan de trabajo anual, básicamente. Esta cuerpo no había funcionado en los últimos años, por lo tanto la oficina presentaba sus planes de trabajo y los ejecutaba. Ahora Benegas Lynch dispuso que se suspendan las publicaciones hasta que se analice el plan de trabajo y sus gastos
Según trascendió este año el gobierno le quitó $55 millones del presupuesto. Es de recordar que la OPC apenas trabaja con un puñado de empleados. Es el mínimo y que son bastante controlados por las autoridad parlamentaria. Se puede afirmar que por no tener una filiación política determinada es la única oficina del Poder Legislativo que es controlada y en la que no hay «contratos» de asesores, como tienen los legisladores.
Sus autoridades son elegidas por concurso público. El primero en estar en ese cargo y organizar la OPC fue el histórico economista Marcos Makon, uno de los mayores especialistas a nivel nacional en las técnicas presupuestarias del sector público.
La OPC tiene en su poder los informes que debería subir a su página web pero por ahora solo se manejarán de modo interno. Este martes 9 de junio, la
El trabajo del la OPC es fundamental para el debate público de los proyectos de ley que involucran impuestos y gastos. Estima con exactitud cuánto puede recaudar un nuevo impuesto o cuánto se puede ahorrar con un ajuste de gasto.
Sectores de la oposición han denunciado que los libertarios con mayoría en la comisión bicameral, estaban preocupados por un informe que estaba por elaborar la OPC sobre el gasto tributario que genera el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), un debate que están impulsando sectores del peronismo y el kichnerismo para criticar la principal herramienta de Javier Milei para atraer inversiones en hidrocarburos y minería.
