Buenos Aires (ANP) – El Ministerio de Capital Humano trabaja con un grupo de asesores externos en el armado de una reforma laboral. Hay por ahora varios borradores, pero en ninguno de ello se propone ponerle un tope a las indemnizaciones. Así lo afirmo el abogado laboralista Julian de Diego.

«En ninguno de los borradores que se están trabajando hay un tope a las indemnizaciones», afirmó De Diego en declaraciones a FM Milelium, El abogado de empresas especializado en temas laborales forma parte de los equipos que trabajan con el gobierno en una propuesta que se tendrá que presentar al Congreso.

Según había trascendido recientemente, se especulaba en base a anteriores propuestas de reformas que se le podía poner un tope a 10 salarios. Es de recordar que actualmente una indemnización por despido sin causa es de un salario por año trabajado mas un mes de preaviso y vacaciones proporcionales. En el caso de una persona con 25 años en una empresa que gane un salario de $1 millón, tendría que cobrar $25 millones de mínima, libres de impuestos. 

De acuerdo con lo que comentó el profesional, en las comisiones que elaboran la reforma se está trabajando bajo dos principios, que es el de libertad contractual  y el salario dinámico. El primero tiene que ver con poner la menor cantidad de requisitos para que una empresa contrate a un empleado. El segundo se vincula más hacia el futuro.

El salario dinámico es un plus que puede dar una empresa por lograr un objetivo. De hecho, hay empresas del sector de transables que lo hacen. Incluyen una suma por encima de lo que establece el salario de convenio en caso de conseguir una marca de producción, por ejemplo.

De Diego señala que el salario dinámico se vincula con entornos donde no hay inflación. «En los países que no hay inflación no hay ningún argumento para aumentar los salarios«, explicó el abogado quien sostuvo que «se sustituye el escenario de usar un mecanismo indexatorio, como nosotros usamos el IPC del Indec,  por un un escenario en donde se establecen adicionales al básico de convenio que tienen por objeto mejorar la productividad».

¿Blanqueo en puerta?

Así como la reforma laboral pretende que haya mayor creación de empleo registrado, el otro objetivo es que se blanquee el empleo no registrado. De Diego estimó  que cerca del 43% de la fuerza de trabajo real está en condiciones de contratación irregular. Para resolver eso consideró que la regularización «tiene que ser gratis». Lo que implica un blanqueo con perdón de impuestos, multas y aportes vinculados.

«El traspaso del trabajador en negro, al trabajador registrado tiene que ser gratis. No sé si se entiende.  No sí tiene que tener ningún costo, porque si tiene algún costo el pequeño empresario, la PYME, el Maxi Kiosco, la panadería del barrio, la verdulería, no van a pasar  del negro al blanco al personal»,explicó.

La idea toma en cuenta anteriores intentos de procesos de regularización en el cual se ofrece a las empresas y empleadores una reducción de cargas y contribuciones temporarias, de manera que pasado un tiempo, estos estaban pagando la totalidad de los costos. En el caso de que se tratara de un sistema gratuito, entonces en empleador quedaría libre de pagar períodos anteriores y multas.