BUENOS AIRES (ANP).- Diversos factores amenazan confluir este año para que el gobierno de Javier Milei sufra un freno en uno de los principales logros en lo que va de su gestión, que es la batalla contra la inflación. Los precios este año podrían verse afectados por los aumentos que se acumularon en el primer trimestre más el incremento de los combustibles debido a la guerra con Irán, cuya finalización aún es incierta.
Al respecto, el economista y expresidente del Banco Central, Martín Redrado, advirtió hoy que la inflación de 2026 «difícilmente esté por debajo de un 35%», debido a diversas cuestiones y también por lo que consideró «marchas y contramarchas en la política monetaria y cambiaria», uno de los cuatro vectores que determinan la macroeconomía.
Redrado habló hoy en un desayuno de trabajo organizado por la Fundación Mediterránea que convocó a más de 180 empresarios, dirigentes y referentes del ámbito económico, y que también contó con las exposiciones del politólogo Andrés Malamud y del presidente del IERAL de la fundación, Osvaldo Giordano.
En el encuentro, el extitular del BCRA señaló que si bien hubo claridad en las políticas fiscales, también se vieron «muchas marchas y contramarchas» en las medidas monetarias y cambiarias en los últimos dos años de gobierno.
En relación a las reservas, comentó que si bien la autoridad monetaria retomó las compras de divisas desde enero por unos US$3.600 millones, las reservas internacionales netas continúan en un nivel negativo del orden de los US$14.200 millones.
Como resultado de las contramarchas en el plano monetario, se observa un impacto en la inflación, que comenzó a frenar su tendencia a la desaceleración a partir de mayo del año pasado, al punto que la economía argentina lleva ocho meses con índices que no logran quebrar el 1,5% mensual.
Según estimaciones de la Fundación Capital, para que se cristalice la meta de una inflación anual del 25%, el primer trimestre tendría que arrojar no más de 6%. Sin embargo, «estimamos que rondará el 8,5%», indicó.
Además de tener en cuenta lo que suceda con los precios estacionales y con las tarifas, Redrado subrayó que será fundamental lo que ocurra con el precio de la nafta y el gasoil para tener un panorama del impacto sobre el IPC de 2026. Agregó que los precios de los combustibles en el país ya tienen un retraso del 35%, por lo que será muy difícil que no se vean afectados por el alza del petróleo a nivel internacional.
Asimismo, advirtió que una consecuencia de la persistencia de la inflación es que los acuerdos paritarios tendrán una menor vigencia mientras que el público sigue comprando dólares.
Por último, afirmó que el gobierno no ha resuelto todavía la política financiera ni logró el financiamiento para que «el Tesoro pueda rollear el capital, lo que aportaría normalidad», sino que recurrió a colocaciones de corto plazo que significarán vencimientos por US$ 27.625 millones que se concentrarán en el período electoral de 2027, generando más incertidumbre.
