BUENOS AIRES (ANP) El resultado devengado de febrero arrojó un superávit primario de $1,4 billón y un déficit financiero de $0,9 billón, en una diferencia explicada por el pago de $2,3 billones en concepto de intereses.
Según el informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) en el acumulado del primer bimestre se presentan superávits de $7,5 billones en el resultado primario y de $3,6 billones en el financiero, a raíz del buen desempeño alcanzado en enero.
El reporte del organismo legislativo bicameral se anticipa al que dará a conocer la Secretaría de Hacienda el lunes 16 de marzo, aunque los guarismos diferirán por razones metodológicas: la OPC aborda el resultado devengado de la Administración Pública Nacional y Economía el pagado del Sector Público No Financiero, que además incluye a empresas y entes estatales y fondos fiduciarios.
Más allá de que se espera que el «Base caja» de Hacienda presentará cifras superavitarias, el devengado da señales de las dificultades que enfrenta el Gobierno para mantener el equilibrio fiscal, con ingresos impositivos que vienen con bajas interanuales por séptimo mes consecutivos y gastos indexados -principalmente el previsional- que aumentan más que lo previsto por la aceleración inflacionaria que se observa desde junio del año pasado.
Un capítulo especial es el recorte interanual del 8,4% de las Prestaciones Sociales en el primer bimestre, no por bajas en Jubilaciones y pensiones (por el contrario, aumentaron 0,4%) sino por reducciones de las transferencias del Tesoro al PAMI (-29,8%), además de un derrumbe del 68,5% en Pensiones no contributivas.
Al respecto, los datos del primer bimestre muestran un incremento interanual real del 3,7% en los gastos corrientes y una merma del 4,3% en los ingresos corrientes.
La compensación, como viene siendo habitual desde el inicio de la Presidencia de Javier Milei, provino de un recorte del 35,5% en los gastos de capital, en especial con una caída del 92% en Inversión financiera, con un recorte de más de $4.000 millones en aportes al Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
De esa forma, los ingresos totales acusaron una reducción a valores constantes del 0,1% y los gastos primarios una caída del 6,1%, pero los totales un incremento del 3,4%, debido a un alza del 95% en concepto de intereses.
La baja interanual de los ingresos no fue mayor por dos factores que atenuaron la caída: la reprivatización de las centrales hidroeléctricas del Comahue y, con mayor incidencia, las Rentas de la Propiedad, por recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
