BUENOS AIRES (ANP).- Israel está cada día más aislada luego de que anunciara a principios de agosto su intención de ocupar totalmente la ciudad de Gaza, pese a la oposición de las familias de los rehenes secuestrados por el grupo Hamas.

Esta semana, a las denuncias del Consejo de derechos humanos de la ONU por supuestos crímenes de guerra y de lesa humanidad se sumó otra acusación por la desaparición forzada de un grupo de personas que pedían comida en el enclave palestino.

Y en las últimas horas, al menos seis países, entre ellos España e Irlanda, condenaron la posibilidad de que Estado hebreo ocupe totalmente dicho territorio, que controlaba Hamas desde 2007, y pidieron al gobierno israelí que reconsidere su decisión.

Según Jack Khoury, la intransigencia del líder del Likud solo puede ser quebrada por un hombre: el presidente estadounidense Donald Trump. El analista dice en un artículo del diario Haaretz que los habitantes de Gaza están “poco impresionados” por los mediadores de Qatar y Egipto.

Trump sostiene que Netanyahu es un héroe de guerra igual que él. Más allá de esta polémica opinión, no hay duda de que el líder republicano se ha convertido en una herramienta para la paz, debido a sus intervenciones en el conflicto de Cachemira, entre la India y Pakistán, Ucrania, y otras regiones mundiales.

Sin embargo, muchos analistas lo critican también por ensalzar a presidente ruso, Vladimir Putin, calificado de autócrata por buena parte de la prensa, tras  ganar varias elecciones que fueron cuestionadas por la oposición.

Igual, aunque intervenga Trump, nada parece detener a Netanyahu. A principios de agosto, uno de cada tres israelíes defendía la ocupación de Gaza, según una encuesta del diario Maariv, difundida por la agencia española EFE. Pero hoy esa situación está cambiando, porque cada vez más personas se manifiestan en contra de la guerra, de acuerdo a la cadena británica BBC.

Esta semana, un grupo de expertos de la ONU denunció la desaparición  forzada de un grupo de personas que pedían comida.

El comunicado del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas de la ONU fue firmado, entre otros, por  la relatora sobre derechos humanos de Naciones Unidas, Francesca Albanese, quien sostiene que se está cometiendo un “genocidio” en el enclave palestino.

Otros juristas, sin embargo, evitan este tipo de calificaciones para referirse a las operaciones militares que lleva adelante Israel, tras la masacre llevada a cabo por Hamas en la que murieron 1200 personas y otras 251 fueron secuestradas en el sur israelí, el 7 de octubre de 2023.

De todos modos, las demandas de los israelíes para que el Movimiento de la Resistencia islámica, Hamas, entregue a una veintena de secuestrados que siguen vivos, de  un total de 50, no justifican las matanzas diarias de palestinos ni la desnutrición e inanición en el enclave.

El 18 de agosto, Israel ignoró una tregua de alto el fuego por 60 días, aceptada por Hamas para liberar en dos tramos a los rehenes que siguen con vida o que murieron durante su cautiverio.

La intención del líder del Likud sigue siendo destruir cualquier célula de la guerrilla islámica, que en el pasado fue apoyada por Irán, según declararon voceros militares de ese país. Más de 62.000 palestinos, según cifras del Ministerio de Salud que controla Hamas murieron a causa de los bombardeos israelíes.

Según los Acuerdos de Oslo de 1993 y la posición actual de la ONU, Gaza debe formar parte del futuro Estado Palestino junto a Jerusalén Este (Cisjordania).

“Es indudable que cada día que transcurre, Israel se está transformando en un paria internacional, como lo era Sudáfrica durante el apartheid (1948-1991)”, dijo el analista Arie Kacowicz, al ser consultado por la agencia Nuevas Palabras.

El profesor del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Hebrea de Jerusalén opinó que el conflicto “se encuentra frente a una encrucijada ante los planes de ocupar el resto del territorio (25%) que todavía no está bajo el control del ejército Israelí”.

El experto en Medio Oriente explicó que no se sabe si “esa es una amenaza para inducir a Hamas a conciliar más en la mesa de negociaciones (lo que se llama en inglés brinkmanship), o es la decisión del gobierno de Netanyahu  de ignorar a la opinión publica en Israel y en el mundo, para escalar más en la guerra y en la crisis humanitaria, con catastróficos resultados: muerte de soldados, rehenes (secuestrados) y miles de palestinos inocentes”.

La posición inclaudicable del líder judío ha llevado a que países aliados de Israel como el Reino Unido y Francia, entre otros, se apresten a reconocer al Estado Palestino durante la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas, que se realizará del 9 al 29 de septiembre en Nueva York.

Por NP