BUENOS AIRES (ANP).- La polémica en torno a la cuestionada sanción de la AFA a Estudiantes de La Plata y al insólito título otorgado a Rosario Central, apenas está empezando y amenaza con convertirse en una cuestión de Estado. Así lo confirmó Patricia Bullrich, al prometer que irá a fondo con el tema que pega de lleno al presidente de la entidad deportiva, Claudio «Chiqui» Tapia.
En conversación con Radio Mitre, y antes de jurar su nuevo cargo de senadora, Bullrich dijo hoy que estudiará la transparencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y, en particular, de Tapia, quien en definitiva dio el aval para la dudosa asignación del título a Rosario Central.
Al respecto, Bullrich adelantó que ya estuvo estudiando el tema y concluyó en que la AFA, siendo una asociación sin fines de lucro, se convirtió en un monopolio. «¿Por qué tiene el monopolio de todo? ¿Cómo es la democracia interna? ¿Cómo es el sistema de elección? Acá hay muchas irregularidades y yo me voy a concentrar en el Senado para estudiar la transparencia de una asociación que no es cualquier asociación, es la AFA», lanzó.
«Muchas veces pensamos que las instituciones son los tres poderes, pero hay muchas instituciones en la Argentina que se mueven como si nada hubiera cambiado. Y las cosas se están cambiando», adelantó la funcionaria, que asumirá su banca en la cámara alta el próximo 10 de diciembre.
En sus declaraciones, Bullrich acusó a muchos de «quedarse callados porque le tienen miedo a Chiqui Tapia, un ejemplo es lo que le hicieron a Estudiantes, por ponerse de espaldas le metieron una sanción como si hubieran asesinado a alguien, increíble», apuntó, dejando al dirigente futbolístico en el centro de la tormenta.
Bullrich aseguró que se abocará a cambiar la actual situación en la que «los dirigentes del fútbol se hacen ricos mientras los clubes tienen que andar mendigando porque no pueden ni siquiera tener bien las escuelas; estamos desaprovechando algo que nos podría aportar muchos recursos», resaltó.
El enojo de Bullrich es apenas la muestra de lo que por estas horas ronda por la cabeza del presidente Javier Milei, quien decidió cancelar su viaje a Estados Unidos para participar del sorteo de la Copa del Mundo que realizará la FIFA el 5 de diciembre. Pese a que ya estaba confirmado, el escándalo por la sanción a Estudiantes torció la agenda presidencial haciendo resurgir un viejo proyecto para impulsar las Sociedades Anónimas del Fútbol.
La respuesta de Tapia al vendaval que se le aproxima fue fiel a su estilo. «No es la primera vez que vivimos esto, pasaron tres presidentes en apenas nueve años que me ha tocado presidir el fútbol argentino y me quedan muchos años más», dijo seguro de sí. Aunque nunca antes se había enfrentado a un presidente libertario que prefiere chocar antes que retroceder.
El presidente Milei ya expresó su solidaridad con Estudiantes, luego de que el club fuera duramente sancionado por un «espaldazo» que hicieron sus jugadores al equipo de Rosario Central en protesta por el inédito título que Tapia le entregó —Campeón de La Liga 2025— por ser el conjunto que más puntos sumó entre los torneos Apertura y el Clausura.
Ahora, habrá que ver si Bullrich cumple su promesa de ir a fondo contra el statu quo en la AFA, avalada por Javier Milei, o si es como dice el superado Chiqui Tapia, una bravuconada más de un gobierno de turno.
