BUENOS AIRES (ANP).- El alza de los precios del petróleo debido a las idas y vueltas entre Estados Unidos e Irán por una posible tregua está complicando al gobierno ya que no solo no está logrando que la inflación dejé de estancarse en torno al 2,5% sino que ahora podría dispararse, derribando el gran logro que enarbola el equipo económico.

Para morigerar el impacto de una guerra de duración incierta que afecta la circulación de petroleros por el estrecho de Ormuz, el gobierno presentó hoy dos medidas que tienen que ver con la composición de la mezcla de naftas y con el impuesto sobre los combustibles.

La primera se anunció esta mañana en el Boletín Oficial. La Secretaría de Energía cambió los estándares de calidad de la mezcla y habilitó a las refinadoras a incrementar en forma voluntaria hasta 15% la parte de bioetanol en las naftas. Esto permitirá que las empresas del sector reduzcan en igual proporción la cuota del componente fósil refinado del petróleo en la mezcla final, según explicaron luego en un comunicado.

Con esto, las empresas tienen la posibilidad de utilizar menos el último componente, lo que les permitirá defenderse en parte del aumento del crudo, que ha oscilado fuertemente en las últimas semanas, llegando a superar los US$116 por barril.

La otra medida se conoció poco después del mediodía. El gobierno decidió suspender el aumento del impuesto a combustibles (IDC e ICL) para abril. De esta forma, junto con la medida oficializada sobre el mayor porcentaje de bioetanol, «se toman medidas para mitigar el impacto del precio de la suba de petróleo en surtidor y acompañar al consumidor», señaló el gobierno en un comunicado de Energía.

Las mediciones privadas en las tres primeras semanas de marzo apuntan a que el número seguirá muy cerca del temido 3%, similar al 2,9% informado por el INDEC para febrero, como de era de esperar, ya que el inicio de clases hace que se trate de un mes con alta estacionalidad.

Así lo señaló el secretario de Finanzas, Federico Furiase ayer, quien dijo en una entrevista por América que la macroeconomía sigue marchando bien y que con la baja de las tasas, marzo será el punto de inflexión ya que en abril o mayo la inflación empezará a mostrar una importante baja, al punto que no descartó que el IPC en agosto ya arranque por debajo del 1%.

Sin embargo, lo que ocurra con la guerra en Medio Oriente será clave y un factor más que amenaza el optimismo oficial. Algunos economistas señalan que las medidas de hoy tendrán un impacto poco significativo, mientras que otros creen que ayudará mucho debido a que el impuesto a los combustibles tiene una incidencia importante, entre ellos el analista y consultor Damián Di Pace se refirió al gravamen como «el verdadero Estrecho de Ormuz» en su cuenta de X.

Por NP