BUENOS AIRES (ANP).- El gobierno de Javier Milei anunció este viernes que dará inicio al proceso de privatización de la empresa de agua y saneamiento AySA, que entre sus puntos más polémicos incluye la habilitación para cortar el servicio ante el primer incumplimiento.
El portavoz de Presidencia, Manuel Adorni, fue el encargado de anunciar que el Estado venderá el 90% de las acciones que posee de la empresa, mientras que el 10% restante seguirá en manos de los empleados.
De esta forma, el gobierno convocará a una licitación pública nacional e internacional para seleccionar un operador, además de lanzar una oferta pública inicial para abrir el capital de la empresa a otros inversores.
Los motivos de la decisión tienen que ver con la búsqueda de reducción del gasto público. Según Adorni, AySA recibió aportes permanentes del Tesoro por más de US$13.400 millones hasta el 2023, con una dotación que aumentó 90% durante la gestión estatal, con una morosidad del 16%, muy por encima del promedio de 4% normal.
El anuncio generó malestar en las redes, donde muchos usuarios de X señalaron el riesgo de poner en manos privadas un recurso crítico como es el agua potable, servicio que a partir de su privatización podrá ser interrumpido con tan solo una boleta impaga.
