BUENOS AIRES (ANP).- Estados Unidos acude hoy a las urnas en unas elecciones de medio término que funcionan como un plebiscito clave sobre la segunda presidencia de Donald Trump. Con la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado en disputa, el resultado moldeará el poder de Washington y repercutirá con fuerza en la Casa Rosada.
El fuerte alineamiento de Javier Milei con el mandatario republicano vuelve a este escrutinio un factor crítico para el rumbo económico argentino. En este sentido, una victoria demócrata total —algo que tiene altas probabilidades de ocurrir, según encuestas y proyecciones de firmas como Decision Desk HQ— dejaría a Trump muy debilitado para imponer su agenda de gobierno, o al menos en una fase de vulnerabilidad al tener que batallar con una mayoría opositora, lo que se conoce como «pato rengo».
El impacto para Argentina sería bastante negativo ya que un Congreso demócrata pondría bajo estricta lupa y riesgo institucional los millonarios rescates económicos otorgados a Buenos Aires. Específicamente, peligraría la continuidad del acuerdo de swap de hasta US$20.000 millones gestionado por el Tesoro estadounidense. Además, se ralentizarían los plazos para un nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), debilitando el colchón financiero que el equipo económico necesita para afrontar los vencimientos de deuda.
En caso de que los republicanos logren retener una mayoría ajustada en el Senado, pero perdiendo el control de la Cámara de Representantes, Trump tiene preparada la alternativa del veto para frenar las iniciativas de la oposición, lo que daría lugar a un escenario de parálisis legislativa constante. Para Argentina, es difícil decir cuál sería el impacto ya que el Tesoro estadounidense mantendría ciertos márgenes de acción discrecional para sostener una parte de los canales de asistencia financiera directa de forma bilateral, pero una inestabilidad política global e interna en EE.UU. dificultaría la concreción de inversiones estructurales y la flexibilización de aranceles comerciales hacia los productos argentinos.
El escenario más favorable para el gobierno de Javier Milei, aunque el menos probable según los sondeos de opinión más recientes, sería una suerte de ola roja en la que los republicanos se hicieran con el control absoluto del Parlamento. Esto no sería una garantía de que Trump terminaría su mandato con un alto nivel de aceptación, pero le otorgaría un cheque en blanco legislativo para profundizar su muro arancelario, su política de seguridad y su estrategia exterior sin contrapesos en lo que le reste de su actual gobierno.
Para Argentina, este tercer escenario sería una bocanada de aire fresco, tanto en lo financiero como en lo simbólico. Milei ha festejado cada uno de los triunfos de los candidatos de derecha en la región este año, pero recibió un duro golpe con el batacazo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. Una victoria republicana arrolladora en EE.UU. le aseguraría el respaldo político de Washington de cara a las necesidades de refinanciamiento.
La respuesta no llegará hoy, ya que los votos por correo y el conteo general tomarán algún tiempo. El resultado final llegará en unos días aunque esta noche comenzarán a conocerse los primeros cómputos que permitirán ir conociendo hacia dónde virarán los estadounidenses, que en los últimos tiempos han tenido que aprender a convivir con precios más caros y una gran incertidumbre en torno al curso que podría tomar la guerra con Irán.

Por NP