BUENOS AIRES (ANP).- Luiz Inácio Lula da Silva comprende muy bien la política. Cuando faltan más de dos meses para las elecciones del 4 octubre, en las que buscará su cuarta reelección, el presidente brasileño ha resucitado los odios nacionalistas con Paraguay por la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870).

Lula, de 80 años, el más importante líder de la izquierda latinoamericana, se mueve en un contexto desfavorable donde abundan los gobiernos de derecha y de ultraderecha.

No obstante, el mandatario aparece primero en la mayoría de las encuestas sobre su rival, el ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de más de 27 años de prisión por intentar un golpe de Estado en 2022.

Flávio Bolsonaro es apoyado por Javier Milei. El presidente argentino asistió hace una semana a una convención del Partido Liberal y provocó un incidente diplomático tras criticar a Lula y a un juez del Tribunal supremo que le impidió visitar en la cárcel al convicto ex mandatario brasileño.

El 24 de julio, para justificar los gastos en defensa, Lula dijo durante la inauguración de una fábrica en San Pablo que Paraguay invadió Brasil durante aquella contienda bélica en la que Asunción tuvo que ceder 150.000 kilómetros cuadrados de su territorio a la Argentina y una parte al Mato Grosso.

Con su ferrocarril a vapor, inaugurado en 1861, y una pujante industria del algodón, los paraguayos eran en esa época la envidia de sus vecinos, entre ellos Argentina, Uruguay y Brasil. Los tres países se unieron luego para luchar contra las fuerzas del mariscal Francisco Solano López.

Paraguay perdió entre el 50 y el 60% de su población, estimada entre 450.000 y 500.000 personas, según una declaración del congreso paraguayo que repudió las declaraciones de Lula. Al final de la guerra había solo cuatro mujeres paraguayas por cada hombre.

El conflicto se inició luego de que Imperio brasileño invadiera Uruguay, el 16 octubre de 1864, para derrocar al gobierno de Anastasio Cruz Aguirre. Brasil era aliado del Partido Colorado. Por esta razón, los paraguayos –que apoyaban al Partido Blanco- atacaron luego la provincia brasileña de Mato Grosso, en diciembre de dicho año.

¿Por qué Lula habla ahora de aquella guerra? Una encuesta de Atlas-Intel para la agencia Bloomberg News, publicada el miércoles, señala que el jefe de Estado aventaja a Bolsonaro por 49% frente a 43%, en caso de llegar a una segunda vuelta.

Sin embargo existen otras interpretaciones. Lula acusa a Paraguay “(…) por una cuestión nacionalista de cara a las elecciones (de octubre), ya que busca el voto duro de los que no están contentos con él”, dijo el diputado opositor independiente paraguayo, Eduardo Nakayama, en declaraciones a radio ABC Cardinal de Asunción.

Juan Alberto Rial, magister en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata, dijo que “el detonante del conflicto armado es algo secundario, porque había muchas tensiones en la región. También había un enorme interés británico para que cayera el régimen de Francisco Solano López”.

“De hecho, Londres financia la campaña bélica de Argentina y Brasil, debido a que Paraguay había optado por un desarrollo industrial autónomo y cerrado, y los británicos tenían interés en colocar allí sus productos”, afirmó el analista.

En declaraciones a la agencia Nuevas Palabras, Rial señaló que Solano López “hablaba de la ´guerra de la cuádruple alianza´, porque los británicos estaban detrás de la Triple Alianza”.

“Había un claro interés de Brasil por mantener sus esferas de influencia. Esto significaba que la Banda Oriental estuviera gobernada por partidos afines a Río de Janeiro. De ahí la intervención que hace Brasil en Uruguay para derrocar el gobierno de los blancos y reponer a los colorados”, agregó.

Rial explicó que la invasión brasileña a Uruguay “fue tomada por Paraguay como una declaración indirecta de guerra, porque antes había habido un ultimátum de Asunción para que Brasil no interviniera en la Banda Oriental”.

Aquella guerra también repercutió internamente en Argentina, según señala el liberal Juan Bautista Alberdi en uno de sus escritos que integran el libro “La Guerra del Paraguay”.

El político que inspiró la Constitución argentina simpatizaba con Paraguay. También criticaba al presidente Bartolomé Mitre por su centralismo porteño. “Esta revolución es hecha para reconstruir el Imperio de Brasil y, naturalmente, es dirigida por la mano de Brasil”, señala en su obra.

El 13 de abril de 1865, los paraguayos invadieron la provincia de Corrientes, dándole al general Mitre la excusa que necesitaba para dejar de lado la neutralidad argentina.
Tras tres años de lucha, los aliados aniquilaron a las fuerzas paraguayas.

Pero López siguió luchando hasta que murió en un combate. Su heroica mujer, la irlandesa Elisa Alicia Lynch, mejor conocida como Madame Lynch, enterró al mariscal paraguayo y a su hijo mayor en Cerro Corá, el primero de marzo de 1870.

Por NP