BUENOS AIRES (ANP).- La desesperación de Vladimir Putin por ganar la guerra en Ucrania, donde cada día crecen las bajas rusas, lo lleva a cometer errores irresponsables para la OTAN como el reciente caso de un dron que se estrelló en Rumania.
El líder del Kremlin se muestra mucho más agresivo en sus planteos bélicos. Hay una razón: tras cuatro años de combates, Moscú no pudo capturar en forma total la región de Donetsk, ubicada en el sureste ucraniano, rica en litio y tierras raras.
La caída de un dron contra un edificio residencial en la ciudad rumana de Galati, cerca de la frontera con Ucrania y Moldavia, el 29 de mayo, causó heridas a dos personas. Rumania, un ex satélite soviético, es ahora miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La Alianza Atlántica le dijo a Moscú que está lista para defender cada centímetro aliado.
Rusia “cruzó una línea”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen. No hay duda de que el caso renueva la discusión sobre la supuesta amenaza que representa el Kremlin para el Viejo Continente.
Putin, por otra parte, dijo hace unos días que la guerra contra Kiev, comenzada por Moscú el 24 de febrero de 2022, está llegando a su fin. Sin embargo, con la ayuda estadounidenses y de otros países europeos, Ucrania se ha robustecido militarmente. Los misiles Patriots siguen siendo la única arma eficaz para derribar los cohetes balísticos rusos, informó la BBC.
El 24 de mayo, Rusia lanzó el misil hipersónico Oreshnik, que viaja diez veces a la velocidad del sonido, matando a cuatro personas en la capital ucraniana y causando un centenar de heridos.
El ataque sucedió días después de que Moscú acusara a Kiev de matar a 21 estudiantes en una escuela de Satarobilsk, en la región de Lugansk, ocupada por las fuerzas rusas. A continuación, el ministerio de Relaciones Exteriores ruso advirtió que están comenzando a lanzar “ataques sistemáticos” contra instalaciones militares-industriales en Kiev.
El jueves, por otra parte, la oficina de derechos humanos de las Naciones Unidas advirtió sobre una escalada en el conflicto, después que una serie de ataques realizados por ambas partes causaran numerosas víctimas civiles, entre fallecidos y heridos.
“Ucrania está atacando con mucha efectividad la retaguardia rusa. Kiev elige objetivos militares que tienen complicaciones civiles, mientras que Moscú comenzó hace un mes la ofensiva de verano para causar daños sobre todo en la capital ucraniana”, dijo Juan Battaleme, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Buenos Aires.
En declaraciones a la agencia Nuevas Palabras, el experto aseguró que “hay riesgos de que la disputa escale entre los dos países mientras atraviesan un pico de tensión después del pos invierno europeo (marzo a mayo)”.
“Tal vez lo que está tratando de hacer Putin es acelerar el enfrentamiento, para poder darle un cierre o decir que ganaron la guerra”, señaló el experto en temas de seguridad internacional.
Battaleme opinó que “después de cuatro años de guerra es lógico que el líder ruso quiera poner fin a la conflagración, sobre todo porque para Ucrania es muy difícil recuperar territorio, por lo tanto donde fije la frontera el Kremlin, la disputa puede quedar congelada por un tiempo”.
El académico puso de relieve que Ucrania tiene drones de ataque similares a los que usa actualmente Rusia para golpear la retaguardia de Moscú. “Kiev piensa tener misiles de largo alcance nuevamente, con lo cual está queriendo pegarle a los rusos en un rango de 300 a 500 kilómetros dentro de su territorio”, aseguró.
Según un informe de fines de mayo del Instituto para los Estudios de la Guerra (ISW, en su siglas en inglés), un centro de investigación con sede en Washington, Ucrania está desafiando las posiciones rusas que dominaban los campos de batalla desde 2023.
“Rusia no avanza en los combates, mientras tanto las fuerzas ucranianas están estableciendo condiciones para romper las posiciones y reintroducir elementos mecanizados de maniobra a nivel táctico”, señala ISW.
Según Anne Keast-Butler, la nueva directora del Cuartel General de Comunicaciones del Reino Unido, la mayor agencia de inteligencia de ese país, más de 500.000 soldados rusos han muerto desde que invadieron Ucrania.
En febrero, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, señaló que Kiev perdió 55.000 soldados desde 2022.
La contienda bélica de Ucrania fue eclipsada por la guerra que lanzaron a fines de febrero Estados Unidos e Israel contra Irán, para impedir que ese país construya armas atómicas. Si bien hay un acuerdo preliminar, el conflicto está estancado por el control del Estrecho de Ormuz.
Al igual que Trump con Teherán, Putin esperaba una victoria rápida en los territorios rusoparlantes.
Sin embargo, el apoyo de Europa –sobre todo de Alemania- resultó vital para Ucrania.
¿Trump se copia del líder ruso? Si bien son distintos por su ideología, uno y otro son agresivos con sus exigencias geopolíticas.
