BUENOS AIRES (ANP).- Con un evidente poderío en el Congreso y la promesa de seguir bajando precios vía apertura de importaciones, el gobierno arrancó el domingo la segunda parte de su mandato, en el que deberá consolidar su promesa de crecimiento y mayor empleo.

Sin embargo, el desafío de un despegue generalizado de los sectores económicos sigue despertando dudas entre empresarios y economistas, que lo ven como el factor decisivo en el ánimo del electorado cuando concurra a las urnas en la segunda mitad del año que viene.

Consultado al respecto, el politólogo y sociólogo Sebastián Halperín alertó hoy sobre la necesidad de que los logros alcanzados hasta ahora se traduzcan en beneficios para la clase media, durante una entrevista con a Radio Continental.

«La fuerza de este gobierno está en buena medida en los menores de 40 años, en los hombres y en niveles socioeconómicos más altos. Pero si los beneficios de este modelo no derraman, te llevás puesto a un sector, sobre todo a la clase media», explicó.

Halperín comentó sobre los resultados de una encuesta efectuada por su consultora para saber cuáles son los temas que la gente espera se resuelvan durante la segunda etapa de Milei, teniendo en cuenta la agenda desafiante de reformas por delante.

«Allí vemos que se reproduce la grieta, mientras que quienes votaron a (Sergio) Massa en el balotaje el 50% dice que Milei no va a poder cumplir ninguno de sus objetivos, solo el 4% de esa parte considera que solo podrá bajar la inflación y no mucho más», comentó.

En cambio, entre quienes votaron a Milei, el 70% no solo cree que continuará con sus objetivos, sino que habrá una estabilización y una reactivación, agregó. «Eso es muy importante, pero también es una señal de alerta», recalcó el experto.

Este alerta se debe a que el principal capital del actual gobierno está anclado en expectativas futuras más que en beneficios en el presente, aclaró. «Porque cuando uno le pregunta a esa parte de la población cual es su actual situación, el panorama es sombrío», señaló Halperín.

En este sentido, puntualizó que hay una preocupación muy fuerte por el ingreso de bolsillo y por el empleo, tanto de quienes no lo tienen como de aquellos que sienten temor por la estabilidad de sus trabajos.

En resumen, el politólogo admitió que el capital de Milei hoy por hoy se sustenta en el miedo al pasado y la esperanza en el futuro, y no tanto en el panorama presente.

«Es un modelo económico anclado en sectores muy puntuales como minería, energía, intermediación financiera, industria del conocimiento. Pero si miramos la industria, las pymes, el comercio, la situación es muy complicada», resumió.

 

 

 

 

 

 

Por NP