BUENOS AIRES (ANP).- El presidente Javier Milei sigue de cerca los acontecimientos en el país mientras aún permanece en Washington, donde obtuvo un contundente apoyo de su par Donald Trump durante la reunión inaugural del Board of Peace ideado por el mandatario estadounidense. Un par de indicadores malos, otros favorables, y un paro que dejó desierta la capital fueron los condimentos de una jornada crucial, en la que se busca sancionar la reforma laboral en la Cámara de Diputados.
Los datos positivos vinieron de la balanza comercial, que arrojó un superávit de US$ 1987 millones, muy por encima de los magros US$162 millones de un año atrás, con exportaciones subiendo 19,3% e importaciones cayendo 11,9%. Este último dato debe verse según la composición ya que denotaría que muchas industrias nacionales no están pudiendo producir y, por lo tanto, no compran insumos ni tecnología al exterior.
En cuanto a los precios, un furibundo Milei comentó esta tarde en X sobre la inflación mayorista, que publicó el INDEC hoy. «Para los que hablan de catástrofe en materia de inflación cuando saben la dinámica de reacomodamiento de los precios relativos, fruto del desastre que dejaron los kulas… ¿Brutos o deshonestos?», planteó. Minutos antes, el ministro Luis Caputo había tuiteado los datos de enero, que arrojaron un aumento de 1,7% mensual y de 26,4% interanual.
Por el contrario, no fueron tan buenos los datos que miden la confianza del consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella. En febrero, el índice cayó 4,7% respecto a enero pasado, mientras que el descenso se amplió a 6,09% en la comparación con febrero de 2025.
El director del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT, Sebastián Auguste, resaltó que con este resultado se interrumpe la senda de recuperación observada en los meses previos. La caída se dio tanto en los estratos de mayores ingresos como en el grupo de familias de menores recursos: se verificaron bajas en la confianza del consumidor de 5,24% y 2,28%, respectivamente.
La otra mala noticia fue la adhesión de los gremios del transporte al paro convocado por la CGT para repudiar el tratamiento de la reforma laboral, que se está discutiendo por estas horas en Diputados, la cual tendría una definición después de medianoche. El presidente aterrizará de regreso en Buenos Aires a primera hora de mañana, y en su entorno esperan que lo recibirá la buena noticia de la sanción de la ley.
Desde la CGT festejaron que el nivel de acatamiento se ubicó en torno al 90%, si bien funcionarios del Ejecutivo catalogaron la medida de fuerza de extorsiva, ya que al anular el transporte los argentinos no pudieron cumplir con su intención de ir a sus lugares de trabajo.
Ahora, el enfrentamiento con los gremios promete agravarse ya que Milei anunció que los sindicatos que adhirieron al paro sin tomar en cuenta el dictado de la conciliación obligatoria enfrentarán posibles sanciones que podría incluso llegar a la pérdida de la personería jurídica. Cabe destacar que la advertencia —dirigida especialmente a La Fraternidad y la UTA— cayó en saco roto y no se descarta que el gobierno busque alguna medida para evitar que esto vuelva a ocurrir.
Mientras tanto, en la Secretaría de Trabajo preparan una estrategia de negociación con el propietario de Fate, la tradicional fabricante de neumáticos, que ayer lanzó una bomba al gobierno cuando anunció que cerraba después de 80 años de liderazgo debido a los cambios en las condiciones del mercado, dejando a sus 920 empleados sin trabajo.
Milei se hizo eco ayer de una ola de libertarios agraviando al dueño de Fate por lo que consideraron una jugada calculada: cerrar dramáticamente una importante y emblemática fuente de trabajo en vísperas de la discusión trascendental en Diputados de la reforma laboral. El gobierno dictó la conciliación obligatoria por 15 días en Fate, pero todo dependerá de Fabián Madanes Quintanilla, un empresario veterano en las lides de negociar con la política, quien será el que decida si obtiene alguna ventaja y da marcha atrás, o si confirma la que será una de las peores noticias de la gestión Milei.
