BUENOS AIRES (ANP).- El economista Enrique Szewach se refirió hoy a uno de los temas que está instalado como el gran debate que captará la atención en los próximos meses, que es la reforma laboral, una iniciativa prioritaria del gobierno que ya ha despertado furibundas críticas aunque aún no se conozca la letra chica del proyecto oficialista.
Sin embargo, en diálogo con Radio Rivadavia, el experto advirtió que la ley es una segunda instancia. «La demanda de trabajo no depende de leyes sino que depende de negocios, inversión y rentabilidad, si un empresario tiene esas cosas le convendrá tomar empleados, y ahí es donde recién entre la reforma laboral«, resumió.
En este sentido, recalcó que las reformas que propone el gobierno son necesarias, pero también recordó que Argentina «es un país donde las leyes son optativas, donde no siempre se cumplen los fallos de la Corte, donde el 40% de los trabajadores está en la informalidad, donde hay evasión impositiva, y por eso pensar que una ley te arregla un problema es el menos una visión ingenua», explicó.
En ese punto, Szewach fue muy claro en cuanto a que antes de la reforma laboral «hay que tener negocio y rentabilidad porque hoy el problema es que tenemos una economía fragmentada, con sectores que son buenos negocios como Vaca Muerta, energía, etc por un lado, y sectores que por el otro dependen del salario real, o del gasto público como la construcción, o que necesitan de un shock de inversión que todavía no ocurrió». Esos sectores son los que están todavía atravesando una situación compleja, subrayó.
En relación a la reforma impositiva, otro de los grandes proyectos del oficialismo, el economista dijo que no hay que tener grandes ilusiones en cuando a una rebaja de tributos porque «fiscalmente Argentina no está para eso».
Al respecto, indicó que hoy el peor impuesto es Ingresos Brutos, que es el que aporta la mayor parte de la recaudación a las provincias. «Hasta que eso no se arreglé, Ingresos Brutos seguirá siendo un problemón, como lo son las tasas municipales, las no devoluciones a los exportadores. Normalizar Ganancias y todo esto está bien, pero no es LA REFORMA, no es la panacea», aclaró.
Por último, consultado sobre el tipo de cambio, consideró que el aumento en el precio del dólar que se vio en las últimas jornadas era de esperar ya que antes de elecciones hubo incentivos para adelantar las exportaciones a fin de calmar el nerviosismo, pero que no debería preocupar.
«Es decir, adelantamos en septiembre las exportaciones de hoy, nos comimos la cena en el almuerzo y lógicamente hoy hay menos oferta de exportación, la demanda de importación debe estar en niveles normales y siempre que hay demanda de dólares sube el precio. Por otra parte, no sabemos además si el Tesoro intervino en el mercado sino que lo sabremos más adelante y no hay mucha transparencia», resumió.
En cambio, señaló que lo preocupante sería lo inverso y que es mejor «mantener un dólar competitivo, más cerca del techo». Al respecto, comentó que actualmente tenemos «una banda rara, el piso casi no existe sino que en realidad lo que hay es un techo y eso habrá que replantearlo en las próximas semanas, o el año que viene, para ir a un régimen cambiario más razonable para el país».
